El moquillo canino, también llamado distemper, es una enfermedad vírica grave que afecta a múltiples sistemas del organismo: respiratorio, digestivo y nervioso. Es una de las enfermedades infecciosas más temidas en perros, especialmente en cachorros no vacunados, y aunque existe una vacuna muy eficaz, sigue causando muertes evitables. Conocer sus síntomas puede marcar la diferencia entre un diagnóstico a tiempo y una evolución fatal.
¿Qué es el moquillo canino?
El moquillo está causado por el virus del distemper canino (CDV), un paramixovirus relacionado con el virus del sarampión humano. Es altamente contagioso: se transmite por contacto directo con secreciones (oculares, nasales, orina) de perros infectados, o por inhalación de aerosoles. El virus puede sobrevivir horas en el entorno, aunque es menos resistente que el parvovirus.
No afecta a personas. Sí puede afectar a otros carnívoros: hurones, zorros, lobos, mapaches, entre otros.
¿Qué perros tienen más riesgo?
- Cachorros no vacunados de 3-6 meses, cuando los anticuerpos maternos han desaparecido pero la vacunación no está completa.
- Perros adultos no vacunados o con vacunación caducada.
- Perros con sistema inmune comprometido (enfermedades crónicas, corticoides prolongados).
- Perros de protectoras o criaderos donde hay alta densidad de animales.
Síntomas del moquillo
El moquillo es una enfermedad multifásica: los síntomas aparecen por etapas y varían según qué sistemas estén más afectados:
Fase inicial (1-2 semanas)
- Fiebre (puede ser bifásica: sube, baja y vuelve a subir)
- Secreción nasal y ocular serosa (transparente) que progresa a mucopurulenta
- Tos seca
- Letargia y anorexia
Fase respiratoria y digestiva
- Neumonía: tos productiva, dificultad respiratoria
- Vómitos y diarrea
- Conjuntivitis purulenta — ojos pegados con legañas espesas
- Engrosamiento de los cojinetes plantares y la trufa (hiperqueratosis nasodigital) — signo muy característico del moquillo crónico
Fase neurológica
Es la más grave y puede aparecer semanas después de los síntomas sistémicos, o incluso en perros que parecían haberse recuperado:
- Espasmos musculares («tic» repetitivo de una extremidad o de la mandíbula)
- Convulsiones
- Ataxia (dificultad para coordinar los movimientos)
- Parálisis de miembros posteriores
- Cambios de comportamiento, desorientación
- Ceguera
Una vez instaurada la fase neurológica grave, el pronóstico es muy reservado y muchos perros no se recuperan completamente.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en los síntomas clínicos compatibles y se confirma mediante:
- Test rápido de antígeno en secreciones conjuntivales o nasales (disponible en consulta)
- PCR en sangre, orina o hisopo conjuntival: más sensible y específica
- Serología (menos útil en animales vacunados)
- En casos neurológicos: análisis del líquido cefalorraquídeo y resonancia magnética
Tratamiento
No existe un antiviral específico contra el virus del distemper. El tratamiento es de soporte:
- Antibióticos para las infecciones bacterianas secundarias (neumonía)
- Fluidoterapia en animales deshidratados
- Anticonvulsivos en la fase neurológica
- Mucolíticos y broncodilatadores para la afectación respiratoria
- Aislamiento del resto de animales
La recuperación es posible en fases iniciales o cuando la afectación neurológica es leve. Algunos perros quedan con secuelas neurológicas permanentes (tics, convulsiones controladas con medicación).
Prevención: la vacunación salva vidas
La vacuna contra el moquillo es parte de la vacuna combinada básica canina y es extremadamente eficaz. El protocolo incluye series en cachorros a partir de las 6-8 semanas, con recuerdos anuales o cada 3 años según el protocolo. Un perro bien vacunado tiene una probabilidad muy baja de desarrollar moquillo.
Preguntas frecuentes
¿El moquillo se puede curar?
No existe cura específica, pero muchos perros se recuperan con tratamiento de soporte si se diagnostica en fase temprana. La fase neurológica grave reduce mucho las posibilidades de recuperación. Por eso es fundamental acudir al veterinario ante los primeros síntomas y no esperar a que la enfermedad progrese.
¿Un perro que tuvo moquillo puede tener secuelas?
Sí. Algunos perros recuperados de moquillo con afectación neurológica quedan con tics o espasmos crónicos, que pueden controlarse con medicación. La hiperqueratosis nasodigital (trufa y cojinetes engrosados) también puede persistir, aunque no suele causar problemas graves. 🐾
Cómo se contagia el moquillo
El moquillo canino se contagia principalmente por vía aérea: aerosoles generados cuando un perro infectado tose o estornuda. El contacto directo con un perro enfermo es altamente contagioso durante las primeras semanas. El virus también se transmite a través de objetos contaminados como comederos, juguetes o camas. Los cachorros menores de 12 semanas sin vacunar son los más vulnerables. Por eso la vacunación correcta desde las primeras semanas es imprescindible.
Las tres fases del moquillo
La fase respiratoria inicia con fiebre, descarga nasal y ocular y tos, que muchos confunden con un catarro. La fase digestiva aparece con vómitos, diarrea a veces sanguinolenta y pérdida de apetito, con deshidratación grave. La fase neurológica es la más grave: convulsiones, temblores, parálisis y movimientos involuntarios. Esta fase puede causar secuelas permanentes incluso si el perro sobrevive, y su aparición indica pronóstico muy reservado.
Vacunación: el escudo definitivo contra el moquillo
El esquema vacunal comienza a las 6-8 semanas de edad, con 3 dosis cada 2-4 semanas hasta las 14-16 semanas. Durante este período el cachorro no tiene protección completa y debe limitarse su contacto con perros desconocidos. El primer refuerzo se aplica al año, y después cada 1-3 años según protocolo. La inmunidad completa se alcanza 2 semanas después de la última dosis de la pauta inicial.
Pronóstico: factores clave para la recuperación
El pronóstico depende de la edad y el estado inmunológico. Si el moquillo afecta solo las fases respiratoria y digestiva, la supervivencia puede alcanzar el 50-80% con tratamiento de soporte intensivo. La aparición de síntomas neurológicos reduce drásticamente las posibilidades. No existe tratamiento antiviral específico: solo soporte con fluidos, antipiréticos y control de síntomas. Los que superan la fase neurológica a menudo quedan con secuelas como epilepsia o parálisis parcial.
Artículos relacionados
- Parvovirus en perros: síntomas, tratamiento y prevención
- Medicina preventiva en mascotas: vacunas, desparasitación y revisiones anuales
- Leishmaniasis en perros: síntomas, tratamiento y prevención
- Hipotiroidismo en perros: síntomas, diagnóstico y tratamiento
🐾 ¿Quieres tener toda la prevención en un solo lugar?
En El Manual del Perro dedico un capítulo completo a enfermedades infecciosas prevenibles como el moquillo, con el calendario de vacunación correcto y las señales de alarma para actuar a tiempo.

📩 ¿Te ha sido útil este artículo?
Recibe un consejo veterinario práctico cada semana en tu email.
Sin spam. Baja en cualquier momento.

![Dieta BARF Para Perros: Guía Completa 2025 [Beneficios + Riesgos] 2 riesgos de dieta barf para perros](https://plandesaludveterinario.com/wp-content/uploads/2023/05/dieta-barf.webp)


