La glándula prostática está presente únicamente en los machos y rodea la uretra justo a la salida de la vejiga. Los problemas prostáticos son muy frecuentes en perros: se estima que más del 80% de los machos no castrados mayores de 5 años tienen algún grado de afectación prostática. Sin embargo, muchos casos pasan desapercibidos hasta que son graves.

Tipos de enfermedades prostáticas en perros

Hiperplasia prostática benigna (HPB)

Es la más frecuente. La próstata crece de forma no cancerosa por la estimulación continuada de testosterona y DHT a lo largo de los años. A los 5 años, el 50% de los machos no castrados la tienen; a los 10 años, casi el 100%. Muchos no dan síntomas hasta que la próstata es muy grande.

Prostatitis

Infección bacteriana de la próstata, generalmente ascendente desde la uretra. Puede ser aguda (con fiebre, dolor intenso y deterioro general) o crónica (síntomas más leves pero persistentes). Puede complicarse con absceso prostático, que es una emergencia.

Quistes prostáticos

Acumulaciones de líquido dentro o alrededor de la próstata. Pueden ser asintomáticos o causar compresión de recto y uretra.

Tumor de próstata

Menos frecuente pero muy grave. Al contrario que en humanos, el adenocarcinoma prostático canino es maligno con alta tasa de metástasis. Es más frecuente en perros castrados que en enteros (aunque esto no implica causalidad directa).

Síntomas de problemas de próstata

Los síntomas varían según el tipo de afectación, pero los más frecuentes son:

  • Dificultad para defecar: la próstata agrandada comprime el recto. Las heces pueden ser acintadas o aplanadas.
  • Sangre en orina o en el goteo uretral entre micciones.
  • Dificultad o dolor al orinar.
  • Marcha rígida de patas traseras o reticencia a moverse.
  • Fiebre, decaimiento y vómitos en prostatitis aguda.
  • Pérdida de peso y debilidad general en casos crónicos.

Diagnóstico

El veterinario palpa la próstata mediante tacto rectal. Una ecografía abdominal permite ver el tamaño, la homogeneidad y la presencia de quistes o abscesos. El análisis de orina y cultivo bacteriano es fundamental en la prostatitis. En casos sospechosos de tumor, puede ser necesaria una biopsia.

Tratamiento

  • Castración: es el tratamiento más eficaz para la hiperplasia prostática benigna. La próstata se reduce al 50% de su tamaño en 3 semanas y casi desaparece en meses. También mejora la prostatitis y elimina el riesgo de recidiva.
  • Antibióticos: en la prostatitis, el tratamiento antibiótico debe ser prolongado (4-8 semanas) con antibióticos que penetren bien en el tejido prostático.
  • Drenaje de abscesos o quistes: cirugía o drenaje guiado por ecografía en casos complicados.
  • Antiandrógenos: osaterone o delmadinona pueden usarse para reducir la próstata sin castración en casos concretos.

¿Cuándo ir al veterinario?

Consulta si tu perro macho no castrado presenta:

  • Dificultad para defecar, especialmente si las heces tienen forma aplanada
  • Sangre en la orina o manchas de sangre en el suelo sin orinar
  • Fiebre y decaimiento bruscos
  • Marcha rígida o dolor al tocarse la zona lumbar o el periné

Preguntas frecuentes

¿Se puede prevenir?

La castración es la mejor prevención de la HPB y la prostatitis. Un perro castrado antes de los 2 años no desarrollará HPB. Si no quieres castrar a tu perro, el seguimiento periódico con ecografía a partir de los 5 años permite detectar cambios antes de que den problemas.

¿Los gatos también tienen problemas de próstata?

Los gatos tienen próstata, pero los problemas prostáticos son extremadamente raros en esta especie. La HPB y el tumor de próstata son prácticamente exclusivos del perro entre los animales domésticos.

Si tu perro tiene síntomas compatibles con problemas de próstata, consúltalo con tu veterinario de confianza. 🐾

Razas más predispuestas a problemas de próstata

Aunque cualquier perro macho puede desarrollar enfermedad prostática, algunas razas presentan mayor predisposición. Los perros de razas grandes como el Pastor Alemán, Labrador, Golden Retriever y Dóberman tienen mayor incidencia de hiperplasia benigna y tumores prostáticos. La edad avanzada es el factor de riesgo más importante: la mayoría de casos ocurren en perros mayores de 7-8 años. La castración temprana en razas predispuestas reduce significativamente la incidencia de hiperplasia benigna.

Diagnóstico: cómo se estudia la próstata

El diagnóstico requiere un enfoque multimodal. La ecografía abdominal es fundamental: permite evaluar el tamaño, densidad y homogeneidad de la glándula, detectar quistes, abscesos o cambios sugestivos de neoplasia. El cultivo bacteriano de orina es esencial cuando se sospecha prostatitis, identificando el agente causal para elegir el antibiótico más efectivo. La biopsia prostática, generalmente ecoguiada, se reserva para casos con sospecha de neoplasia. La radiografía simple ayuda a descartar patología ósea concomitante.

Tratamiento médico frente a castración

En hiperplasia benigna, la castración es el tratamiento más efectivo: elimina la estimulación hormonal androgénica y produce regresión de la glándula en la mayoría de casos. El tratamiento farmacológico con inhibidores de la 5-alfa reductasa (finasterida) o agonistas GnRH ofrece alternativa en perros mayores o con riesgo quirúrgico alto, aunque requiere administración prolongada. En prostatitis bacteriana, los antibióticos son fundamentales pero frecuentemente insuficientes sin castración posterior. Los quistes y abscesos pueden requerir drenaje ecoguiado.

Cuándo acudir urgentemente al veterinario

Acude de forma urgente si tu perro presenta retención urinaria completa (no orina durante más de 6-12 horas), fiebre alta (>39,5°C) asociada a signos de malestar, dolor abdominal intenso o disuria severa con hematuria franca. La ruptura prostática con peritonitis séptica es una emergencia quirúrgica: busca signos como depresión grave, vómitos, distensión abdominal y shock. La prostatitis aguda con sepsis también requiere hospitalización inmediata y fluidoterapia agresiva.

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Javier Roldán, veterinario colegiado

Javier Roldán

Veterinario colegiado en Bizkaia · Nº Bi631
Socio fundador del Hospital Veterinario Tucán (Santurtzi), desde 1998

Más de 30 años de consulta clínica en pequeños animales. En plandesaludveterinario.com comparto lo que veo cada semana en consulta: guías prácticas basadas en evidencia, sin tecnicismos ni alarmas innecesarias.

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